¿Realmente existen las cosas materiales? ¿Podemos distinguir entre el alma y el cuerpo de una persona?
Si nos fijamos en nuestro alrededor están presentes las cosas materiales, ¿pero realmente existen?
Podemos analizar esto basándonos en nuestros sentidos, lo que sería la imaginación y las sensaciones. Aunque debemos distinguir entre la imaginación y la concepción.
Imaginar va de la mano de los sentidos, ya que al imaginar lo que estamos haciendo es crear una imagen y viéndola. Mientras que la concepción va atada a lo que pensamos, ya que lo que viene a nuestra mente es una definición.
El hecho de que podamos imaginar algo, de alguna manera podemos entender que es porque realmente existe. ¿Porque si no estos iban a venir a nuestra mente de una forma tan clara? Aunque a veces imaginamos cosas que son el conjunto o la unción de otras, como cuando al ser niño imaginábamos animales mágicos o inventábamos objetos muy extraños.
El tema de alma-cuerpo lo podemos definir a raíz de esto, ya que nos preguntamos si el alma y el cuerpo son una misma cosa.
El alma es lo que nos define y una misma unidad en sí misma, en cambio, en cuerpo físico se puede despedazar en trozos más pequeños, pero no se puede concebir lo mismo con el alma. El ama es la sustancia que piensa. Por lo tanto, el alma y el cuerpo no son la misma cosa. El alma es algo vivo, algo que podemos concebir de una manera clara.
La característica más distintiva, como se habla o hablamos en otra meditación, la particularidad del cuerpo y de los objetos es ser extensos, ocupar un lugar en el espacio. Por lo cual, el mundo está lleno de espacios, cuantos más cuerpos hay más espacios se ocupan.
Entonces os preguntaréis ¿por qué hemos comparado cuerpo y alma? Eso es porque somos almas encarnadas, porque el dolor o el hecho de comer es una conexión alma-cuerpo, ya que para comer necesitaremos la ayuda del cuerpo, no seriamos ni podríamos hacer nada sin uno de los dos componentes de este dúo ya que, el alma al ser la sustancia que piensa es la que manda al cuerpo a hacer aquella acción o aquello a lo que quiere llegar., si nos fijamos en nuestro alrededor están presentes las cosas materiales, ¿pero realmente existen?
Podemos analizar esto basándonos en nuestros sentidos, lo que sería la imaginación y las sensaciones. Aunque debemos distinguir entre la imaginación y la concepción.
Imaginar va de la mano de los sentidos, ya que al imaginar lo que estamos haciendo es crear una imagen y viéndola. Mientras que la concepción va atada a lo que pensamos, ya que lo que viene a nuestra mente es una definición.
El hecho de que podamos imaginar algo, de alguna manera podemos entender que es porque realmente existe. ¿Porque si no estos iban a venir a nuestra mente de una forma tan clara? Aunque a veces imaginamos cosas que son el conjunto o la unción de otras, como cuando al ser niño imaginábamos animales mágicos o inventábamos objetos muy extraños.
El tema de alma-cuerpo lo podemos definir a raíz de esto, ya que nos preguntamos si el alma y el cuerpo son una misma cosa.
El alma es lo que nos define y una misma unidad en sí misma, en cambio, en cuerpo físico se puede despedazar en trozos más pequeños, pero no se puede concebir lo mismo con el alma. El ama es la sustancia que piensa. Por lo tanto, el alma y el cuerpo no son la misma cosa. El alma es algo vivo, algo que podemos concebir de una manera clara.
La característica más distintiva, como se habla o hablamos en otra meditación, la particularidad del cuerpo y de los objetos es ser extensos, ocupar un lugar en el espacio. Por lo cual, el mundo está lleno de espacios, cuantos más cuerpos hay más espacios se ocupan.
Entonces os preguntaréis ¿por qué hemos comparado cuerpo y alma? Eso es porque somos almas encarnadas, porque el dolor o el hecho de comer es una conexión alma-cuerpo, ya que para comer necesitaremos la ayuda del cuerpo, no seriamos ni podríamos hacer nada sin uno de los dos componentes de este dúo ya que, el alma al ser la sustancia que piensa es la que manda al cuerpo a hacer aquella acción o aquello a lo que quiere llegar.
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